Fraga y Carrillo

Comentario del programa 59 segundos del pasado miércoles.

Comentaré solamente un par de cosas que me llamaron la atención de lo que dijeron Fraga y Carrillo. 

  Primero sobre Fraga:

   Alardeó de España haciendo ver que nuestra España es cojonuda. También fardo de rey. Y también dijo que vio a La Pasionaria cantar al rey, casi se emociona el tío. Se chuleo recordando su infancia cuando sus padres no le dejaban levantar de la mesa después de comer comparándolo con sus nietos que se van a jugar con los videojuegos.

   Pero al grano. Algo que me llamo la atención fue la repuesta que dio cuando la presentadora le preguntó sobre La III República. Su argumento para rechazarla fue que “la primera fue un desastre y la segunda un desastrísimo”.

   Y digo yo, si realmente tanto ama España ¿por qué no hace caso al refranero español (que está lleno de verdades) y aplica eso de “a la tercera va la vencida”? Vaya argumento señor Fraga, muy propio de patio de recreo de la E.S.O.

   Y el segundo punto. Ya en la conclusión dijo aludiendo a una cita del Papa Benedicto XVI, “dar al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios” tras lo cual añadió “yo me apunto a esto”.

   Pues lamento decirle señor Fraga que por mucho que quiera usted no se puede apuntar a esta cita bíblica mientras siga defendiendo esta constitución, pues en ella queda bien clarito que su rey don Juan Carlos I no tiene que rendir cuentas a nadie. Y no hay indicios de que este hombre sea Dios, en todo caso más bien al contrario.

   Ahora toca Carrillo:

   La verdad es que al principio pensé que las cosas que decía eran inducidas por la chochez de la vejez, pero estaba tan convencido él mismo que no sé que pensar.

   Cito: “La monarquía será buena para España, siempre que no intervenga en política”. A lo cual me permito contestarle con otra pregunta, ¿si la monarquía no debe hacer nada, en qué medida va a ayudar a España? Además, si no hace nada no solo no será bueno, sino perjudicial, ya que el rey goza de un estupendo sueldo por no intervenir, es decir, rascarse el ojete.

   En la conclusión final dijo: “que sean las nuevas generaciones las que lleven el Estado”. ¡Pues eso digo yo también, hombre! Que apeen el culo del carro los parásitos partidos políticos y nos dejen hacer de una vez en España las cosas como Dios manda. Y no me refiero ahora al rey, no. Sino a la III República Constitucional, a una nueva constitución, a un verdadero sistema representativo de la sociedad, en definitiva a la Libertad.

   En fin, que estos dos señores, puros parásitos, movidos por un sentimiento irracional no tienen ni puta idea de lo que es la libertad. Peor para ellos. Pero como se guían movidos por un sentimiento de servilismo en vez de libertad es comprensible que piensen de esta manera.

   Conclusión: Mucho se hablo de cambiar unas cosas, mejorar otras y arreglar estas y reparar esas de este sistema al que tan erróneamente llaman democracia. Pero mi muy señores míos, no saben cuan equivocados están. La manzana podrida hay que tirarla porque no hay quien se la coma. Y si no lo entienden con este ejemplo les pondré otro: las ruedas que quieren arreglar es algo más utópico e irrealizable (valga la redundancia) que la venida de la verdadera Democracia en la forma de La III República Constitucional. Porque esas ruedas, el sistema actual, ya no hay parche que las arreglen, porque están llenas de rajas y la única forma de hacer rodar el coche es cambiarlas.

Principio XIII del MCRC

XIII. Porque la razón del elegido está en el mandato unipersonal, imperativo y revocable del elector, es fraudulento el sistema proporcional de listas, que sólo representa a los jefes de partido.

Estos tres días son de jornadas de “puertas abiertas” en el Congreso. En la tele bombardeo visual, basura repetitiva, mantras de mentiras y partitocracias hasta en la sopa. No puedo calificar la sensación que me produce ver a esas señoras jubiladas bajo la lluvia, haciendo cola, como en el mercado, para “ver dónde trabajan los gobernantes”. Ni la que me produce ver a esos señores, sentados en el escaño de algún chupóptero, explicándoles a sus mujeres sentadas en el escaño de al lado, que allí ellas pueden comprender mejor la sensación de poder que ellos sienten cada día como presidentes de su comunidad.

Cerremos las puertas del Congreso de los Diputados y abramos las piernas de la partitocracia.

– Los parlamentarios no representan a los electores, sino a los jefes de partido y a ellos les deben lealtad. Son las cúpulas partitarias las que configuran las listas, las que eligen qué candidatos proponer. Basándose en datos estadísticos saben, más o menos, cuántos escaños obtienen en cada circunscripción, de modo que la dedocracia es sencilla:

Para la circunscripción X, con una media de escaños obtenidos en las elecciones al parlamento de 5, elegiré para candidatos a los 5 más leales del partido en esa circunscripción, que irán los primeros en la lista, los puestos 6 y 7 serán para algún nuevo joven valor (valor, en el idioma partitocrático es distinto del sentido normal), por si suena la flauta. Con esta simple actuación el engaño está claro.

– Tras días de dura campaña y pasado el trago de la noche electoral, toca dar la espalda a los electores, pobres idiotas, que ya no contarán hasta dentro de cuatro años. En España es imposible que los ciudadanos de una circunscripción inicien procedimiento alguno para destituir a su representante. Los votantes dejan de contar. Como en este punto, mucha gente mezcla emoción con razón pondremos un ejemplo:

 

La foto parece no tener sentido, algunos la interpretarán como un diputado exaltado que hace el signo de victoria. Sin embargo no es así, este señor, que se llama Ridao, era el portavoz de ERC en el congreso y no hace el signo de la victoria, sino que INDICA A LOS MIEMBROS DE SU GRUPO PARLAMENTARIO QUE DEBEN VOTAR NO A ALGUNA LEY. Si el voto hubiera de ser favorable estaría indicando 1, en lugar de 2.

La irrepresentación del elector se hace patente en la disciplina de voto de los partidos, un auténtico deber de obediencia a la cúpula con el que debe cumplir cada parlamentario, aunque vaya en contra de los intereses de sus electores, pertenecientes a un ámbito territorial determinado. Si un parlamentario se sale de la disciplina de voto es multado, o expulsado del partido. Si vota contra los intereses de los electores de su circunscripción, será premiado con un puesto más alto en la lista de las próximas elecciones. No hay nada menos parecido a la democracia.

Y mientras, fuera, bajo la lluvia, los ciudadanos haciendo cola para sentarse en los escaños durante las jornadas de puertas abiertas. 

 

Principio XII del MCRC

XII. Porque la razón de la justicia legal está en el saber experto de una judicatura independiente del gobierno y del parlamento, no pueden ser justas ni dignas las resoluciones de una organización judicial dependiente de ambos poderes.

   He aquí uno de los principios básicos, necesarios pero no suficientes para la democracia. La independencia de los poderes.

  La mayoría de los españoles, por no decir todos, son conscientes del hecho de que no hay separación de poderes. El problema es que no parece importarles demasiado, porque a pesar de ello afirman rotundamente que hay democracia.

   Reproduzco una parte de una conversación reciente de un Repúblico con un Siervo Voluntario:

  Repúblico: ¿Crees que hay democracia?

 Siervo Voluntario: Claro

 Repúblico: ¿Pero cómo, acaso no sabes que no hay separación de poderes?

 Siervo: Sí, lo sé.

 Repúblico: Bien, vamos a ver, para que haya democracia ha de haber separación de poderes.

 Siervo: Sí.

 Repúblico: Entonces no hay independencia, no hay democracia al no cumplirse uno de sus principios.

 Siervo: Eso no significa que no haya democracia.

  Cuando llegas al final de una argumentación tan sencilla, objetiva y verdadera ¿por qué algunos se empeñan en contradecirla y negar la verdad? Unos lo hacen por interés y otros por estupidez. Pero tanto los primeros como los segundos son incapaces de argumentar que existe democracia.

  Nos encontramos en la sociedad del bienestar, del sinvalor, lo que deriva en una carencia casi absoluta de inquietudes. ¿Abrirán lo ojos los españolitos siervos del sistema actual cuando la crisis se agrave y caiga el capitalismo?

  Solo los espíritus libres son capaces de hablar por sí mismos y dilucidar la verdad. No hay argumento que valga para el que no quiere ver.

 

Sin comentarios

– Luis ¿te vienes a echar un Gin Tonic?

– Claro, las buenas costumbres no las pierdo…

– Luego volvemos, ya nos dirá el jefe del grupo parlamentario qué votar. 

– Hoy es lo del debate presupuestario ¿no?

– Creo que sí ¡¡que se joda!!… ¡¡que se joda todo el mundo!!

Principio XI del MCRC

                                        

 “Zapatero somete su ley de rescate a debate entre sus jefes”

 

XI. Porque la razón de la ley está en la prudencia de legisladores independientes, elegidos por los que han de obedecerlas, no son respetables, aunque se acaten, las leyes emanadas de Parlamentos dependientes del Gobierno.

 

Es extraño ver que todos estos principios que venimos desarrollando vienen al pelo de lo que está sucediendo estos meses.

Hoy más que nunca la ciudadanía se siente completamente abandonada por sus gobernantes. Algunos siguen pensando que son SUS gobernantes, todavía con sus conciencias bajo el velo de la falacia de la irrepresentación del sistema proporcional de listas partidarias.

Lo cierto es que desde el inicio de la transición, la chapuza semidemocrática resultante del maquillaje del régimen franquista, nisiquiera ha sido tapada con vergüenza por los que se aprovechan de ella. La Constitución Española, cacareada casi tanto como la familia real, nación ilegalmente de una asamblea legislativa que se arrogó la facultad constitutiva así, por sus bemoles. Poco tiempo después de sometía el aborto democrático a refrendo popular, por rigor la consulta popular debería haber tenido el siguiente enunciado: “Los Títulos de la Constitución a aprobar son lentejas, las toma o las deja”.

Desde entonces se han sucedido gobiernos y gobiernos que han cambiado de color, pero que se han mantenido fieles al único precepto supremo que se mantiene inalterable: “Hacerlo todo de espaldas al pueblo”.

González, Aznar, Zapatero… Tenemos fotos de todos traicionando a la sociedad española. Ante esta situación me asaltan unas preguntas insistentemente durante las últimas semanas: ¿Cuántas más nos tienen que hacer los partidos para que les demos finalmente la espalda? ¿Cuántos hechos probados más hacen falta para confirmar que este sistema es oligárquico? ¿La gente no consigue ver que con la partitocracia el país está al servicio de unos pocos?

Tras tantos años de experiencia (negativa, por supuesto) se entiende perfectamente la actitud mediterránea de buscar la trampa a toda ley que emanase del falaz parlamento de turno (o como se llame en cada momento histórico). Las leyes no son justas y nacen siempre muertas si no emanan de la sociedad. La constitución es papel mojado, y las leyes posteriores tienen la misma validez que las dictadas por Franco.

 

Entrevista a Carmen Posadas (nosotros no, unos idiotas…)

“Chica cariñosa y leida,te hago pajas mentales, llámame” 

 

Hace unos días la supuesta escritora Carmen Posadas fue entrevistada en televisión. No reproduciré todas las chorradas que allí se dijeron, solo una, que fue el detonante para que apagase la televisión, (no es textual, cito de memoria):

 Entrevistador: ¿cómo definirías la palabra corrupción?

Carmen Posadas: Es una consecuencia de la democracia.

 Sí amigos, y ésta es una de las escritoras más alabadas en nuestro país. Una sujeto que no tiene ni idea de lo que es una novela, que miembro del jurado del premio planeta ha otorgado dicho premio a Fernando Savater.

Se jactaba Posadas de haber recibido muchas novelas este año. A mi no me sorprende. Si siguen haciendo de la novela una mera sucesión de historietas encadenadas sin ningún criterio estético y literario, serán cada vez más los que intenten subirse al carro de los progres ya que para escribir someras chorradas no hace falta ser Cervantes.

 Pero volviendo a la entrevista. Señora posadas: no sabía que se pudieran decir tantas chorradas cuando se está hablando en serio. Sobre todo una como la que cito más arriba. Porque una cosa es la democracia y otra la corrupción. De hecho, la democracia  es la mejor forma para evitar la corrupción. Además la corrupción no la cometen las instituciones en sí, sino las personas que las gestionan.

 Otra cosa es que existan sistemas políticos, como el español, que faciliten a los corruptos hacer de las suyas. Pero claro, lo que usted no sabe es que en España NO hay democracia.

 Espero que la próxima vez piense antes de hablar, y si ya lo hace (que mucho me temo es así, lo digo por el tiempo que tardó en responder) solo puedo compadecerme de usted.

Principio X del MCRC

Porque a la razón de gobierno sólo la legitima la libertad política de los que eligen el poder ejecutivo del Estado, son ilegítimos, aunque sean legales, todos los gobiernos que no son elegidos directamente por los gobernados y no pueden ser revocados por éstos.

    Es fundamental en una democracia verdadera el que los gobernados, utilizando su inteligencia y voluntad, puedan revocar a los gobernantes que no han adecuado sus actos políticos a las intenciones que proclamaron previamente y por las cuales, efectivamente, se les votó.

    Actualmente no podemos hacer abandonar su puesto en el sistema a ningún político mentiroso o corrupto o ladrón (¡casi todos lo son!), puesto que responden sólo a lo que les ordena el jefe de su partido.

    Es triste que en una autodenominada democracia los personajillos políticos que aparecen en escena y que muchas veces muestran un preocupante desconocimiento de la realidad, no muestren ningún respeto por el pueblo que se supone que les ha elegido libremente, y no ponen su puesto en manos de los votantes en caso de zozobra. Esto ocurre porque realmente no son los votantes los que les han elegido, sino que es el propio jefe de su partido el que les ha colocado en el lugar que ocupan, y es solamente a él a quien deben su posición (“¡A sus órdenes, señor presidente!”). Por esto responden ante su jefe y no ante el pueblo, y análogamente representan sólo a su presidente y no al pueblo.

    Vemos que si el pueblo no es quien elige a sus representantes políticos, éstos, lógicamente, no responden ante él. Si no existe democracia verdadera dentro de los partidos políticos (el gran dedo es quien señala), no podemos esperar que el sistema que nos des-gobierna hoy sea democrático.

   ¿Acaso alguien recuerda a algún político que haya dimitido de su cargo por propia iniciativa? ¿Alguna vez el pueblo indignado ante atrocidades políticas y económicas ha conseguido eliminar al parásito de su relevante cargo?

    Mientras no podamos designar verdadera y libremente a nuestros representantes, mientras los partidos sean los que decidan por nosotros, mientras dejemos que el dinero, el interés egoísta y el poder sigan amordazando los valores humanos, no habrá una democracia real, ¡no habrá libertad verdadera! 

 

 

Principio IX del MCRC

IX. Porque no son legítimas las razones ocultas del poder político, siempre será ilegitima la razón de Estado.

La Razón de Estado es un término acuñado por Nicolás Maquiavelo para referirse a las medidas excepcionales que ejerce un gobernante con objeto de conservar o incrementar la salud y fuerza de un Estado, bajo el supuesto de que la pervivencia de dicho Estado es un valor superior a otros derechos individuales o colectivos. (Wikipedia)

Todos sabemos que el fin no justifica los medios, éstos han de ser homogéneos a los fines. Pues la razón de Estado estima lícito un mal menor si con ello se evita un mal mayor. La RAE define el término Estado (en la acepción que nos ocupa) como el conjunto de los órganos de gobierno de un país soberano.

Dadas estas nociones plantearé algunas preguntas: ¿Es más importante el estado que el individuo? ¿A de anteponer un político cualquiera la supervivencia del Estado frente al bienestar de sus ciudadanos? ¿Debe servir el ciudadano al Estado o el Estado al ciudadano? ¿Debe una persona que ostenta el poder tomar decisiones que conciernes a todos los ciudadanos sin tener en cuenta la opinión de éstos?

En mi imaginación el Estado adopta forma de monstruo maquiavélico que persigue a los ciudadanos, tragando todo a su paso.

Sin embargo hay una forma de terminar para siempre con esta imagen de monstruo alejado de todos. El modo de acabar con la separación Estado-Ciudadano es sencilla: La instauración de un sistema político que entregue el estado a los ciudadanos, la llegada de la República Constitucional.

Actualmente en el Estado se integran los partidos, los sindicatos, cirtas asociaciones y hasta OONNGG. Los ciudadanos, privados de su capacidad de elección y de mandato imperativo, y aprisionados por la inseparación de poderes no pueden más que ver “el estado” como un organismo gigante que se encuentra sobre ellos, no puede adoptar decisiones importantes, no puede deponer a sus representantes, simplemente porque no les representan y, según su conciencia y su interés, sólo puede ser espectador de los tejemanejes estatales de corrupción y tráfico de influencias, limitándose a comentarlos en el bar con sus amigos.

Lo que el MCRC propone es una entrega del estado a los ciudadanos, devolviéndoles el poder mediante reformas como estas:

– Establecimiento de una separación efectiva de los poderes estatales.

– Elección directa de los representantes en el poder legislativo, mediante un sistema electoral que divida el territorio en circunscripciones de 100.000 habitantes, donde cada una elija, de forma mayoritaria por el sistema de doble vuelta, a un único representante, al que pueda deponer en cualquier momento cuando no represente los intereses de los ciudadanos que lo eligieron.

– Elección de un presidente del ejecutivo mediante un sistema mayoritario de doble vuelta, donde toda la nación vote en una sola circunscripción.

– Capacidad de la asamblea legislativa de disolverse, disolviendo también el gobierno, y convocando elecciones para los dos poderes.

– Capacidad recíproca del gobierno de disolverse, disolviendo también el parlamento, y convocando elecciones generales.

– Separación total del poder judicial, cuyo órgano supremo de gobierno será conformado mediante elecciones realizadas entre jueces, abogados y funcionarios judiciales, permitiendo así su independencia y efectivo control de los otros dos poderes estatales.

Con la simple aplicación de estas medidas, y alguna otra, podéis observar que la razón de estado desaparecería, al confundirse con la razón del pueblo, la única razón suprema que puede existir en una democracia.