XIII. Porque la razón del elegido está en el mandato unipersonal, imperativo y revocable del elector, es fraudulento el sistema proporcional de listas, que sólo representa a los jefes de partido.
Estos tres días son de jornadas de “puertas abiertas” en el Congreso. En la tele bombardeo visual, basura repetitiva, mantras de mentiras y partitocracias hasta en la sopa. No puedo calificar la sensación que me produce ver a esas señoras jubiladas bajo la lluvia, haciendo cola, como en el mercado, para “ver dónde trabajan los gobernantes”. Ni la que me produce ver a esos señores, sentados en el escaño de algún chupóptero, explicándoles a sus mujeres sentadas en el escaño de al lado, que allí ellas pueden comprender mejor la sensación de poder que ellos sienten cada día como presidentes de su comunidad.
Cerremos las puertas del Congreso de los Diputados y abramos las piernas de la partitocracia.
- Los parlamentarios no representan a los electores, sino a los jefes de partido y a ellos les deben lealtad. Son las cúpulas partitarias las que configuran las listas, las que eligen qué candidatos proponer. Basándose en datos estadísticos saben, más o menos, cuántos escaños obtienen en cada circunscripción, de modo que la dedocracia es sencilla:
Para la circunscripción X, con una media de escaños obtenidos en las elecciones al parlamento de 5, elegiré para candidatos a los 5 más leales del partido en esa circunscripción, que irán los primeros en la lista, los puestos 6 y 7 serán para algún nuevo joven valor (valor, en el idioma partitocrático es distinto del sentido normal), por si suena la flauta. Con esta simple actuación el engaño está claro.
- Tras días de dura campaña y pasado el trago de la noche electoral, toca dar la espalda a los electores, pobres idiotas, que ya no contarán hasta dentro de cuatro años. En España es imposible que los ciudadanos de una circunscripción inicien procedimiento alguno para destituir a su representante. Los votantes dejan de contar. Como en este punto, mucha gente mezcla emoción con razón pondremos un ejemplo:
La foto parece no tener sentido, algunos la interpretarán como un diputado exaltado que hace el signo de victoria. Sin embargo no es así, este señor, que se llama Ridao, era el portavoz de ERC en el congreso y no hace el signo de la victoria, sino que INDICA A LOS MIEMBROS DE SU GRUPO PARLAMENTARIO QUE DEBEN VOTAR NO A ALGUNA LEY. Si el voto hubiera de ser favorable estaría indicando 1, en lugar de 2.
La irrepresentación del elector se hace patente en la disciplina de voto de los partidos, un auténtico deber de obediencia a la cúpula con el que debe cumplir cada parlamentario, aunque vaya en contra de los intereses de sus electores, pertenecientes a un ámbito territorial determinado. Si un parlamentario se sale de la disciplina de voto es multado, o expulsado del partido. Si vota contra los intereses de los electores de su circunscripción, será premiado con un puesto más alto en la lista de las próximas elecciones. No hay nada menos parecido a la democracia.
Y mientras, fuera, bajo la lluvia, los ciudadanos haciendo cola para sentarse en los escaños durante las jornadas de puertas abiertas.




2 responses so far ↓
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Presidente Acrz
// Dic 9, 2008 at 2:22 am
Después de treinta años nos dejan entrar en el congreso. Y sólo a modo simbólico claro, porque nos tienen miedo, porque aunque deberíamos estar todos dentro a través de nuestros representantes, la realidad es que estamos fuera. Se han sellado dentro. No nos dejan pasar. Porque nos tienen miedo, miedo a que los podamos echar.
Ningún ciudadano estará dentro mientras no haya libertad. Por más jornadas de puertas abiertas que hagan, por más teatros que inventen nunca podremos entrar a tomar decisiones mientras no nos representen.
Pobre aquel que se trague esta estafa de este sistema. Lo compadezco sobremanera. Porque aunque fuera fruto de la inconsciencia seguiría sin poder ser feliz, sin poder realizarse. Me burlo de los que piensan que la ignorancia es la felicidad, porque ¿acaso un niño no siente ni padece, acaso no tiene alegrías y penas? Por el amor de Dios, incluso los bebes sienten estrés en numerosas situaciones.
Así que no digan que la ignorancia es la felicidad. Y cuando estén sentados en un escaño al lado de su hijo visitando las cortes no les reproduzcan las mentiras que escuchan en los medios. En vez de eso mírenle a los ojos y díganle la verdad:
-Hijo, contempla bien esta sala, porque un día no muy lejano estaremos aquí tomando las decisiones que nos conciernen a todos los españoles. No físicamente, pero sí presentes, porque en nosotros estará el poder. Porque elegiremos a las personas que hablen por nosotros y harán lo que nosotros les digamos y no lo que les ordenen Gonzalez o Aznar, ni Zapatero o Rajoy, ni ningún otro de esos que pueda estar por llegar. Porque un día hijo mío habrá democracia y seremos realmente libres, no como te han intentado inculcar en el colegio, sino libres de verdad, con verdadero poder. Porque no hay nada más grande que la libertad, nada más puro que un espíritu libre.
Y probablemente la conversación que siga sea la siguiente:
-¿Y cuándo dices que será eso papa?
-¡Pronto, muy pronto!
-Pero yo quiero que sea ya.
-No te preocupes, quizá cuando cumplas la mayoría de edad ya sea así.
-¡Ojala! ¡Viva la República!
-¡Viva hijo, viva!
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Cos
// Dic 13, 2008 at 3:06 am
Cuanta razón desprenden tus palabras Juan, aunque la chulería de los políticos es tal, que la realidad es que estos no necesitan ni sellarse en el congreso, es más, por ir no suelen ni ir, la mayoría de veces más bien parece desierto este, porque mientras los contribuyentes les pagamos el sueldo (que no es poco y menos por lo que hacen), esas pensiones vitalicias que se ponen ellos mismos sin consultar al pueblo que es quien manda (o quien debería mandar), y demás pluses que mucha gente desconoce pero que existen, es decir, estos señores, por llamarles de algún modo, viven a costa del pueblo como reyes incumpliendo sus obligaciones, desempeñando un trabajo más que ramplón, y encima tienen la chulería de presentarse en las cortes cuando les viene en gana sin justificar sus ausencias (a mi y a la mayoría por lo mismo nos echarían del trabajo…), y cuando están en estas parece un patio de colegio entre impertinencias de unos, salidas de tono de otros, y risitas en alto del resto, es decir, una verguenza, pero claro, chupar del bote es lo que tiene, que se le debe coger gusto facilmente, en fin…
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