”Zapatero somete su ley de rescate a debate entre sus jefes”
XI. Porque la razón de la ley está en la prudencia de legisladores independientes, elegidos por los que han de obedecerlas, no son respetables, aunque se acaten, las leyes emanadas de Parlamentos dependientes del Gobierno.
Es extraño ver que todos estos principios que venimos desarrollando vienen al pelo de lo que está sucediendo estos meses.
Hoy más que nunca la ciudadanía se siente completamente abandonada por sus gobernantes. Algunos siguen pensando que son SUS gobernantes, todavía con sus conciencias bajo el velo de la falacia de la irrepresentación del sistema proporcional de listas partidarias.
Lo cierto es que desde el inicio de la transición, la chapuza semidemocrática resultante del maquillaje del régimen franquista, nisiquiera ha sido tapada con vergüenza por los que se aprovechan de ella. La Constitución Española, cacareada casi tanto como la familia real, nación ilegalmente de una asamblea legislativa que se arrogó la facultad constitutiva así, por sus bemoles. Poco tiempo después de sometía el aborto democrático a refrendo popular, por rigor la consulta popular debería haber tenido el siguiente enunciado: “Los Títulos de la Constitución a aprobar son lentejas, las toma o las deja”.
Desde entonces se han sucedido gobiernos y gobiernos que han cambiado de color, pero que se han mantenido fieles al único precepto supremo que se mantiene inalterable: “Hacerlo todo de espaldas al pueblo”.
González, Aznar, Zapatero… Tenemos fotos de todos traicionando a la sociedad española. Ante esta situación me asaltan unas preguntas insistentemente durante las últimas semanas: ¿Cuántas más nos tienen que hacer los partidos para que les demos finalmente la espalda? ¿Cuántos hechos probados más hacen falta para confirmar que este sistema es oligárquico? ¿La gente no consigue ver que con la partitocracia el país está al servicio de unos pocos?
Tras tantos años de experiencia (negativa, por supuesto) se entiende perfectamente la actitud mediterránea de buscar la trampa a toda ley que emanase del falaz parlamento de turno (o como se llame en cada momento histórico). Las leyes no son justas y nacen siempre muertas si no emanan de la sociedad. La constitución es papel mojado, y las leyes posteriores tienen la misma validez que las dictadas por Franco.




2 responses so far ↓
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Juan Novel
// Nov 12, 2008 at 11:50 am
La gente sí ve que no hay democracia. El problema es que lo apoyan por sentimentalismo. Siguiendo el camino de la razón siempre llegamos al hecho de que no hay democracia. Pero al final de este camino, por desgracia para España, muchos se detienen (por cobardía y/o ignorancia) y recurren al sentimiento para justificar su conducta.
¡Vive como piensas o acabarás pensando como vives!
¡Vive libre o acabarás siendo un esclavo!
Para emprender el camino del cambio hay que ser libre. Y para ser libre hay que ser valiente.
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Secretario ACRZ
// Nov 12, 2008 at 9:21 pm
O pobre querido presidente… o pobre… Las manifestaciones violentas de los camioneros, y ahora de los empleados de empresas automovilísticas son sólo un aperitivo de la que se avecina.
Por aquí hay una tensión en el ambiente que no te puedes imaginar
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