Porque a la razón de gobierno sólo la legitima la libertad política de los que eligen el poder ejecutivo del Estado, son ilegítimos, aunque sean legales, todos los gobiernos que no son elegidos directamente por los gobernados y no pueden ser revocados por éstos.
Es fundamental en una democracia verdadera el que los gobernados, utilizando su inteligencia y voluntad, puedan revocar a los gobernantes que no han adecuado sus actos políticos a las intenciones que proclamaron previamente y por las cuales, efectivamente, se les votó.
Actualmente no podemos hacer abandonar su puesto en el sistema a ningún político mentiroso o corrupto o ladrón (¡casi todos lo son!), puesto que responden sólo a lo que les ordena el jefe de su partido.
Es triste que en una autodenominada democracia los personajillos políticos que aparecen en escena y que muchas veces muestran un preocupante desconocimiento de la realidad, no muestren ningún respeto por el pueblo que se supone que les ha elegido libremente, y no ponen su puesto en manos de los votantes en caso de zozobra. Esto ocurre porque realmente no son los votantes los que les han elegido, sino que es el propio jefe de su partido el que les ha colocado en el lugar que ocupan, y es solamente a él a quien deben su posición (“¡A sus órdenes, señor presidente!”). Por esto responden ante su jefe y no ante el pueblo, y análogamente representan sólo a su presidente y no al pueblo.
Vemos que si el pueblo no es quien elige a sus representantes políticos, éstos, lógicamente, no responden ante él. Si no existe democracia verdadera dentro de los partidos políticos (el gran dedo es quien señala), no podemos esperar que el sistema que nos des-gobierna hoy sea democrático.
¿Acaso alguien recuerda a algún político que haya dimitido de su cargo por propia iniciativa? ¿Alguna vez el pueblo indignado ante atrocidades políticas y económicas ha conseguido eliminar al parásito de su relevante cargo?
Mientras no podamos designar verdadera y libremente a nuestros representantes, mientras los partidos sean los que decidan por nosotros, mientras dejemos que el dinero, el interés egoísta y el poder sigan amordazando los valores humanos, no habrá una democracia real, ¡no habrá libertad verdadera!




2 responses so far ↓
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Secretario ACRZ
// Oct 27, 2008 at 9:39 am
Felicidades por el artículo. Has conseguido que sienta rabia .
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La crisis no tiene salida si seguimos por este camino
// Oct 27, 2008 at 9:43 am
[...] La crisis no tiene salida si seguimos por este caminoacrz.edublogs.org/2008/10/27/principio-x-del-mcrc/ por republicaconstitucional hace pocos segundos [...]
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